Por desgracia, las costas españolas han sido espectadores de grandes catástrofes ecológicas, derivadas de accidentes marítimos. La más reciente, la derivada del hundimiento del Prestige, frente a las costas gallegas que se inició el 13 de noviembre de 2002 prolongándose varias semanas hasta que mareas negras tiñeron kilómetros de costa, especialmente gallega.
Tomamos como ejemplo este accidente, por la posterior criminalización injusta que se hizo del máximo responsable del buque, su Capitán, Apostolos Mangouras, de origen griego. Nada más ser evacuado y a su llegada al Aeropuerto de A Coruña, fue detenido y acusado de un delito de desobediencia a las autoridades por haber obstaculizado las labores de remolque.
En resumen, el Capitán pretendía acercar el barco a la costa, buscar abrigo y fondear, para evitar males mayores al buque y que de sufrir algún vertido derivado de la vía de agua que sufría el barco, fuese posible contenerla con facilidad. En cambio, la nefasta gestión del Gobierno español, se negó rotundamente a dar refugio al barco, obligándole a abandonar las aguas de su jurisdicción, remolcándolo mar adentro, en donde las condiciones meteorológicas eran muy adversas y que terminaron por partir el buque y ocasionando una catástrofe medioambiental, de la cual quisieron hacer responsable único al Capitán.
Apostolos Mangouras, pasó tres años detenido en la cárcel de Teixeiro, nada más ser evacuado del buque. Posteriormente estuvo casi dos años en libertad vigilada, volviendo a Galicia para presentarse cada quince días en comisaría. El 16 de octubre de 2012 daba inicio el juicio por el accidente, que se prolongaría durante casi un año. Lamentablemente, solo el Capitán fue condenado por desobediencia civil grave a la autoridad, sin haber encontrado culpables del delito ecológico que sufrieron nuestras costas, a pesar de la nefasta gestión que se dió. Finalmente el Capitán fue eximido del cumplimiento de la pena de dos años a la que debía hacer frente, en gran parte debido a su avanzada edad.
Entre la industria marítima fueron muchos los apoyos que recibió este marino, por la injusta criminalización que se hizo de su persona y de la figura también del Capitán, al que se le busca hacer responsable de cualquier tipo de accidente que se de en el mar, aunque existan también otros responsables.
Una de estas muestras de apoyo, podemos leerla en la siguiente publicación de la ITF:

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